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(NY, 10/06/2011) Del 8 al 10 de junio se celebró en Nueva York la Reunión de Alto Nivel sobre el Sida de la Asamblea General de las Naciones Unidas (UNGASS), donde jefes de gobierno de más de 30 países realizaron un balance sobre las metas fijadas en 2001 en la histórica Declaración Política realizada entonces. Una década después, entre los déficits y pendientes se encuentra, con claridad, la ausencia de políticas para los usuarios de drogas.

Tal como señaló Intercambios en la edición Nro. 30 de su boletín, en estos años, las necesidades de las personas que usan drogas fueron descuidadas, sus derechos ignorados y, en muchos casos, los gobiernos optaron por políticas y leyes punitivas en lugar de abordar esta problemática desde el punto de vista sanitario.

La posición de la Argentina
Desde la Argentina, Marina Kosakoff, subsecretaria de Prevención y Control de Riesgos del Ministerio de Salud de la Nación, señaló en su discurso en la sesión que “queda mucho por hacer” para “disminuir las barreras” y acabar con la discriminación “asumiendo el compromiso de una prevención efectiva y basada en el respeto a los derechos humanos”, indicó.

Desde la sociedad civil, se celebró una reunión de grupos de toda América Latina y se tuvo una importante participación en la movilización realizada el día 8 de junio para reclamar el acceso universal a tratamientos. La sociedad civil denunció que “los países indican que gastan menos del 5% de su presupuesto del VIH en servicios y programas de prevención para las poblaciones más expuestas” y planteó su preocupación por el importante número de países que aún ven al VIH/Sida como un tema moral y no un problema de salud pública.

En la actualidad, según cifras de ONUSIDA, el 67% de países informa tener leyes y reglamentaciones que son obstáculos para las poblaciones más vulnerables; 79 países penalizan la homosexualidad y seis imponen la pena de muerte por relaciones homosexuales; 47 países estipularon restricciones de viaje en relación con el VIH y 56 tienen leyes específicas que penalizan la transmisión del VIH.

Ante esta situación, desde la asociación civil Intercambios se propone se profundicen las medidas que colocan los temas relacionados con las drogas en el campo de la salud, en sintonía con el respeto de los derechos humanos y todo el abanico de estrategias sanitarias basadas en evidencia, entre ellas la reducción de daños.

Kosakoff puso como ejemplo las distintas medidas dirigidas “a todas la comunidades, incluyendo mujeres, niños, jóvenes, trabajadores sexuales y sus clientes, transexuales, homosexuales, consumidores de drogas y comunidades migrantes”. Este documento fue acordado con las organizaciones de la sociedad civil de la Argentina, una comitiva activa y numerosa. La representación gubernamental del país en el espacio de mayor jerarquía mundial para la definición de metas en temas de VIH/Sida fue escasa y sin funcionarios de primera línea a nivel ministerial.

Metas para los próximos años

En su discurso en  la Reunión de Alto Nivel, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, propuso a la comunidad internacional una serie de objetivos mundiales para conseguir en 2015 la erradicación de las muertes y de las nuevas infecciones por el VIH/Sida.

Entre las metas, llama a reducir en 50 por ciento la transmisión sexual del VIH, en especial en sectores como la juventud y los hombres gays, trabajadoras sexuales y usuarios de drogas inyectables. Otra meta es asegurar que 13 millones de personas puedan recibir tratamiento contra el VIH para 2015 y avanzar hacia el acceso universal a esos procedimientos.

Ban Ki-moon señaló que debe reducirse a la mitad el número de países que todavía aplican restricciones relacionadas con el sida para la entrada, estadía y residencia en su territorio.

Enlaces de interés:
Descargue aquí el discurso completo de la Delegación Oficial Argentina

Reunión de la sociedad civil latinoamericana en Nueva York