SUMARIO
• Editorial
• Entrevista a Martín Hopenhayn (CEPAL)
• Proyecto: "Actores nuevos para proyectos nuevos"
• UNGASS 2006. El rol de la sociedad civil en los foros internacionales
• Breves
• Vancouver, Canadá: La política de "los cuatro pilares"
• Proyecto de reforma del código penal
• 4º Conferencia Nacional sobre Políticas de Drogas
• Dos resoluciones de la Comisión de Estupefacientes
• Agenda

 

 EDITORIAL

Hablar. Sacar temas del silencio. En el parlamento argentino compartiremos a fin de mes la Cuarta Conferencia sobre Políticas de Drogas. La intención es hablar, sumar visiones y experiencias que provienen de distintos lugares, escuchar e intercambiar ideas.
¿Quiénes hablan sobre drogas en los foros mundiales?
Existen instancias internacionales donde se discuten estos temas. Por ejemplo, la Sesión Especial de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida (UNGASS, según sus siglas en inglés: United Nations General Assembly Special Session on HIV/aids). A diferencia de lo ocurrido en la primera sesión en 2001, este año los representantes de la sociedad civil estuvieron presentes y hablaron con claridad sobre la necesidad de realizar acciones para prevenir la propagación del VIH entre los usuarios de drogas. Como veremos en esta edición, también el Ministro de Salud argentino mencionó las políticas que se desarrollan aquí tomando en cuenta a la sociedad civil y a los usuarios de drogas.
Es momento de plantear, entonces, la pregunta que nos hacíamos cuando organizamos la Cuarta Conferencia sobre Políticas de Drogas que se desarrollará en la Honorable Cámara de Diputados de la Nación:¿Quiénes hablan?.
En esta edición de Intercambiando les ofrecemos, por un lado, la lista de oradores que nos acompañarán en dicho encuentro.
Por otra parte, también veremos que la sociedad civil está alzando su voz y que las organizaciones no gubernamentales tenemos una presencia cada vez mayor en los espacios donde se debaten estos temas.
¿Estas voces son tenidas en cuenta a la hora de diseñar políticas de estado? Hay países en donde la sociedad civil expresó sus experiencias y esa evidencia fue escuchada. Un claro ejemplo es la ciudad de Vancouver, en Canadá. Para conocer en detalle "la política de los 4 pilares" -que presentamos en este boletín- estará presente en la conferencia el Coordinador de Políticas de Drogas de la Ciudad de Vancouver. La idea no es copiar sino aprender y analizar los avances y beneficios que ya está experimentando esa ciudad.
Los jóvenes suelen aparecen como los destinatarios principales de estas políticas. ¿De qué manera se los considera? En la Conferencia recibiremos especialistas de nuestro país y de países vecinos que, entre otras cuestiones, presentarán su visión acerca de la situación de los jóvenes. Por lo pronto, en esta edición de Intercambiando, el investigador de la CEPAL Martín Hopenhayn nos adelanta su posición.
Finalmente, la sociedad civil plantea sus preguntas y ofrece propuestas, aunque la evidencia que proviene de sus experiencias reales no se haya plasmado aún en leyes votadas por el parlamento.
Lo invitamos a continuar leyendo para encontrar algunas respuestas, abrir nuevos interrogantes y seguir hablando claro sobre drogas.



 Entrevista a Martín Hopenhayn

Master en Filosofía de la Universidad de París VIII. Investigador de la División de Desarrollo Social de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)



"Abrir una comunicación ciudadana que permita sacarle al tema de las drogas todos sus fantasmas".

1) ¿Por qué le interesa investigar y analizar los problemas relacionados con las drogas?

Creo que el tema drogas resulta inevitablemente seductor para quien ha tenido como eje la reflexión sobre el sujeto y la modernidad, y esto es así por varias razones. Primero, porque sólo en la modernidad el consumo de sustancias psicoactivas deviene un problema de salud y de justicia. Segundo, porque parece haber una desproporción entre el peso objetivo del problema del consumo de drogas -medido sobre todo por incidencia de consumo y, principalmente, de consumo problemático de drogas- y su resonancia mucho mayor en la competencia política, las aprehensiones sociales, las relaciones internacionales, entre otros, lo que nos sugiere la presencia de un fantasma por desentrañar. Tercero, porque creo que la droga -precisamente dada esta desproporción- es un termómetro en el que podemos ver la temperatura de otros problemas que están detrás, o debajo, tales como la medicalización de la vida humana, la pérdida de certidumbres, la disociación entre consumo simbólico y consumo material.

2) ¿En qué medida influyen las frustraciones y esperanzas de los jóvenes con respecto a su futuro, en el consumo de drogas?

Si bien ligo la relación entre frustración juvenil y consumo de drogas, no quiero plantearlo en términos de "disfuncionalidad juvenil", vale decir, en términos de que el consumo de drogas es una respuesta por problemas de adaptación o integración sociales. Prefiero pensar que la relación está dada sobre todo porque, como el largo plazo se desdibuja -pensemos en las altísimas tasas de desempleo juvenil-, hay mayor propensión a decisiones en que se privilegia el plazo inmediato sin ponderar costos futuros. En ese tipo de decisiones cabe, por ejemplo, el consumo intensivo de drogas. Probablemente cierto escepticismo respecto de posibles trayectorias laborales, sumado a una mistificación fuerte del presente en nuestras actuales sociedades globalizadas o postmodernas, o postideológicas, o como quieran llamarse, sirven como conjetura para hablar sobre el consumo de drogas. Pero esto no agota el tema.

3) ¿Cuáles son las características centrales de la política sobre drogas que desarrolla Chile?

La política chilena no difiere mucho de las políticas que tienden a darse en América Latina. Se han dado reformas a la ley de drogas en los últimos años que no marcan un cambio de giro hacia políticas de mayor tolerancia o permisividad, según como se vea. Pero por otro lado, creo que recientemente hay cambios positivos. En primer lugar, hay un uso más apropiado de la discrecionalidad en la represión sobre el consumo por parte de las policías, conciente de que el problema judicial es sobre todo el tráfico y la economía de la droga en general. En esto, creo que de manera cauta y gradual adoptan esta figura del modelo holandés, vale decir, el uso del margen de discrecionalidad para no apretar excesivamente a los consumidores, vale decir, no demonizarlos por vía de la aplicación de la ley. Esto, claro está, no significa que en Chile esté permitido el consumo, salvo si estás solo, probablemente en el baño de tu casa, y puedes probar que no te has concertado con nadie para consumir. Por otro lado, está el tema de la atención secundaria que recién ahora se está viendo con más fuerza, vale decir, la necesidad de rehabilitación en quienes son claramente drogodependientes. Y por otra parte, como todos los gobiernos, están los esfuerzos por mejorar los mecanismos judiciales para ser más efectivos en la intercepción del tráfico, la condena efectiva a los traficantes y la mayor capacidad para intervenir sobre el lavado de dinero. Todo esto, por supuesto, está sujeto a polémica por los dos extremos: por quienes reclaman mayor fuerza represiva, y quienes dicen que muchas veces la represión resulta violatoria de los derechos de privacidad, y terminan pagando justos por pecadores.

4) ¿Cree que en nuestro continente podrían tener más presencia las políticas de reducción de daños? Y en tal caso, ¿por qué?

Yo creo que tarde o temprano, para allá vamos. Por varias razones. Primero, porque el fracaso de otras políticas, sobre todo si es evidente y reiterativo, obliga a cambiar el criterio. Segundo, porque ahora el nuevo gran enemigo del imperio es el terrorismo, y por tanto la droga queda un poco más aliviada en su carga simbólica en las presiones internacionales. Tercero, porque el discurso de la democracia y las libertades civiles llegó para quedarse y ampliarse en esta fase globalizada de la modernidad, y esto sirve de fundamento para políticas más tolerantes y prácticas. Cuarto, porque es más la gente que va entendiendo que a la droga hay que enfrentarla de otra manera, y con ello ya no va a ser tan buen negocio electoral prometerle mano dura a la ciudadanía.

5) ¿De qué manera podrían mejorar la políticas públicas sobre drogas?

Mediante tres cosas que a mi juicio son fundamentales. La primera, abrir una comunicación ciudadana que permita sacarle al tema de las drogas todos sus fantasmas y promover luego la conversación sobre por qué la droga es un problema, qué la convierte en problema, cuáles son las opiniones ideológicas y cuáles las evidencias científicas. La segunda es colocar al usuario de drogas como un ser humano que antes que nada, requiere de apoyo familiar y ayuda terapéutica. La tercera es legalizar la tenencia para el consumo, así como el consumo, para evitar tanto gasto de energía en el lugar y el sujeto equivocado. En cuanto a despenalizar radicalmente el comercio de las drogas, no tengo en este momento una opinión clara. Pero habría que pensar que lo lógico es aplicar criterios análogos a los de sus primos hermanos, el alcohol y el tabaco.

6) En 1997, en la CEPAL organizaron un encuentro en Chile sobre este tema. ¿Qué cambió y qué permanece igual, según su visión, en esta problemática?

La verdad, creo que nada cambió. Hubo catarsis, comunión, convicción y pasión en el encuentro. Pero no fue un giro de tuerca. Creo que es la suma molecular de muchos encuentros con visiones alternativas lo que va sumando, poco a poco, porosamente. Pero es difícil establecer una relación causal clara entre un seminario y un cambio en la política o en la opinión pública.

7) ¿Cuáles serán las ideas centrales de su presentación en la conferencia organizada por Intercambios?

En primer lugar, lo obvio: que la incidencia de consumidores problemáticos de drogas en América Latina es proporcionalmente baja y no aumenta de manera epidémica, y que el consumidor mayoritario controla su vida. Y de paso, plantear que el consumo de sustancias que alteran la estructura de la percepción y la conciencia es algo casi intrínseco a todas las culturas. Segundo, y ya entrando en los problemas de drogas, que éstos se relacionan con tensiones que vive hoy la juventud, que es el segmento etario de mayor consumo: más educación pero menos empleo, más información pero menos poder, más consumo simbólico pero no material, más comunicación pero más tribalización en la comunicación, más valoración de la autonomía pero mayores dificultades para materializarla. Tercero, relacionar el consumo problemático de drogas con algunos elementos que tienen que ver con el patrón más fuerte de la globalización de la sociedad del hiperconsumo, como la llama Lipovetsky, así como con fenómenos de pérdida de cohesión social.



 Proyecto: "Actores nuevos para proyectos nuevos"

  Intercambios inicia el proyecto "Actores nuevos para proyectos nuevos". Fortalecimiento de organizaciones de base en 2 municipios de la provincia de Buenos Aires para la reducción de daños en usuarios de drogas.

Con el apoyo del Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria, Intercambios realiza desde el mes de junio, un proyecto destinado a instalar capacidades para el trabajo con usuarios de drogas y otras poblaciones ocultas en organizaciones de base comunitaria.
El objetivo de este innovador proyecto es promover la toma de contacto con estos grupos a fin de mejorar su acceso a la atención integral de su salud y propiciar la adopción de prácticas más seguras (sexuales y de uso de drogas).
El proyecto asocia las experiencias desarrolladas por Intercambios Asociación Civil y el Centro Nueva Tierra, institución que trabaja desde 1989 en programas de capacitación con poblaciones carenciadas de todo el país.
En los primeros ocho meses se desarrollarán acciones en ocho organizaciones de base localizadas en los Partidos de La Matanza y Moreno: Asociación Civil El Coihue, Asociación Civil Itatí, Asociación Civil Labranza, Centro de Atención Integral Ntra. Sra. de Balvanera, Centro cultural y Recreativo YACAKUAHÁ, Cirujas Asociación Civil, Fundación Concordia y Casa de la Mujer de Moreno.



 UNGASS 2006. El rol de la sociedad civil en los foros internacionales

  Del 31 de mayo al 2 de junio se realizó la reunión de revisión de la Sesión Especial de la Asamblea General de la ONU sobre VIH/Sida (UNGASS). La primera Sesión Especial se desarrolló en el 2001 y, a diferencia de lo sucedido aquella vez, este año la sociedad civil participó activamente del debate.

Una de las conclusiones indica que para el año 2010 se deberían dedicar a este tema entre 20 y 23 millones de dólares. Los firmantes de esa declaración se comprometen a tomar medidas para "asegurar que nuevos y adicionales recursos sean puestos a disposición", aunque no se avanza
en precisar cuánto ni cómo.

Según Pedro Cahn, Presidente de la Fundación Huésped y Presidente electo de la Sociedad Internacional de Sida (IAS), "la participación de la sociedad civil fue determinante para que la declaración final adoptada por la Asamblea General no fuera aún más desteñida que lo que resultó".

Recordemos que la primera UNGASS produjo tanto una declaración de compromiso en la lucha contra el sida como la creación del Fondo Global de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria.

El documento elaborado este año menciona a la prevención como un eje central. En este documento "la palabra condón es mencionada solamente dos veces", sostiene Cahn y agrega: "Peor suerte corrieron la mención expresa de las estrategias de reducción de riesgo para usuarios de drogas, o la descripción de las poblaciones vulnerables. Bajo esta última acepción se ha escondido la mención explícita a hombres que tienen sexo con hombres, usuarios de drogas y trabajadoras sexuales".

Durante la sesión, el Director Ejecutivo de la Harm Reduction Coalition de Estados Unidos, Allan Clear, sostuvo que la experiencia de Nueva York, la ciudad en donde se desarrollaba la reunión, demuestra "el rol crítico de la sociedad civil para enfrentar el impacto del VIH en los grupos marginalizados, ignorados o excluidos de las respuestas gubernamentales". Clear explicó que "decir grupos marginales y población vulnerable es usar eufemismos y debemos ser explícitos: nos referimos específicamente a usuarios de drogas inyectables, trabajadores y trabajadoras sexuales, hombres que tienen sexo con hombres, migrantes y prisioneros". Finalmente, instó a los delegados de UNGASS a proponer apoyo y no persecución para esos grupos y criticó que a pesar de la evidencia acerca de la efectividad de los programas de intercambio de jeringas, el gobierno estadounidense se niega a financiar estos programas tanto a nivel doméstico como en el ámbito internacional.

Por su parte, el Ministro de Salud argentino Gines Gonzáles García manifestó la necesidad de contar con tratamientos más económicos y de trabajar en la prevención para que todos los sectores sepan como evitar la infección. Explicó que para ello en Argentina "favorecemos el acceso a insumos para la prevención, como el condón y el kit de reducción de daños para usuarios de drogas". El Ministro argentino sostuvo que las políticas, para ser eficaces, deben incluir a todos los sectores y que en Argentina "a pesar de que no son pocos los oscurantismos que todavía resisten", existe un fuerte compromiso que se expresa en la articulación con la sociedad civil.

Rumbo al 2008

"Esperamos que esta experiencia de concertación con la sociedad civil se mantenga y profundice", sostuvo Pablo Cymerman, quien participó de la delegación argentina a UNGASS 2006, como representante de Intercambios Asociación Civil.

Esta participación creciente de la sociedad civil puede representar la consolidación de un camino positivo y necesario de cara a la reunión de la ONU que se realizará en Viena, Austria, en el año 2008 y donde se evaluará específicamente el marco regulatorio internacional sobre políticas de drogas. Recordemos que las políticas nacionales deben encuadrarse luego dentro de ese marco.





 Breves

  Unión Europea: Medicamentos para tratar la dependencia a opioides

El Comité de Medicamentos de uso Humano (CHMP, en inglés) de la Agencia Europea del Medicamento (EMEA) recomendó la aprobación de un producto conformado por hidrocloruro de buprenorfina e hidrocloruro de naloxona para el tratamiento sustitutivo de la dependencia a opioides, dentro del marco del tratamiento médico, social y psicológico. En Europa, se estima que hay 1,1 millones de usuarios de fármacos intravenosos de los cuales más del 70 por ciento no se tratan. En algunos casos
comparten jeringas y agujas, lo que puede llevar a la transmisión de graves enfermedades sanguíneas.
"La recomendación del CHMP es una buena noticia para los pacientes y las comunidades médicas en Europa que tratan la dependencia a opioides", dijo Marc Auriacombe, Profesor de Psiquiatría y Medicina de la adicción, Universidad Victor Segalen Bordeaux 2, Francia. "La dependencia a opioides puede tratarse médicamente en combinación con el apoyo psicosocial. La fórmula sublingual efectiva y segura de la buprenorfina expresamente diseñada para reducir el mal uso potencial representa un avance importante, tanto a nivel médico como social", agregó.


  Estados Unidos: el "ABC", Abstinence, Being Faithful and Condoms (Abstinencia, Fidelidad y Condones)

Por primera vez, el gobierno estadounidense ha aclarado y profundizado el componente "C" de su programa "ABC", destinado a prevenir el VIH.
Este programa había sido criticado por ser demasiado simple y por restarle valor al componente "C" (condones). Esta negativa a hablar del uso de condones podría atribuirse a la oposición de grupos cristianos, que representan un gran apoyo a la mayoría republicana en el congreso. Lo cierto es que varios programas ponían más recursos en difundir mensajes sobre abstinencia y fidelidad que en la difusión del uso de preservativos.
Sin embargo, en junio, en virtud de la evidencia recogida en África donde el uso de condones demostró ser una herramienta eficaz, los voceros del gobierno mencionaron que en ciertos países como Kenia la disminución de la prevalencia está asociada al uso de condones.


  Argentina: El fuero federal no podrá juzgar a menores de 18 años en casos de drogas

Los menores de 18 años acusados por violación a la ley de drogas deberán ser juzgados por un tribunal "especializado distinto de aquel dedicado a los conflictos en los que intervienen mayores de edad", según decidió la Sala I de la Cámara Federal al dirimir un conflicto entre el Juzgado Federal 12 y el de Menores 3, en el que ambos sostenían que eran incompetentes y que le correspondía intervenir al otro.
El conflicto se originó el 11 de marzo último cuando la policía detuvo a dos jóvenes de 17 años con marihuana.
Para rehusarse a tramitar esa causa, el juzgado de menores recordó que la ley 23.737 establece que "los delitos previstos y penados por esta ley serán de competencia de la justicia federal en todo el país". Por su parte, el juez federal Sergio Torres contestó señalando que el artículo 29 del Código Procesal ordena la intervención de un juez de menores "en la investigación de los delitos de acción pública cometidos por menores que no hayan cumplido los 18 años al tiempo de la comisión del hecho".
Para zanjar la cuestión, los camaristas Gabriel Cavallo, Horacio Vigliani y Eduardo Freiler sostuvieron que "el interés de una administración de justicia unificada en procura de mayor eficiencia en la represión de todas las actividades vinculadas con estupefacientes" no puede sobreponerse "al establecimiento de órganos jurisdiccionales especializados para el tratamiento de la problemática delictiva de menores de edad".


Brasil: Avances en reducción de daños, a las puertas de una nueva ley de drogas.

Las estrategias de reducción de daños, que ya se implementan desde hace más de una década en el ámbito de la salud, están avanzando en Brasil en el área de salud mental.
Cabe destacar que este avance también sucede en un terreno clave: el ámbito legal. El senado brasilero aprobó una nueva ley de drogas que aguarda la sanción presidencial y que implica la creación de un Sistema Nacional de Políticas Públicas sobre Drogas.
El texto de la nueva ley brasilera puede ser leído en:
http://ecologiadigital.net/ecognitiva/NovaLei_Senado.htm



 Vancouver, Canadá: La política de "los cuatro pilares".

La política de los "los cuatro pilares" es la estrategia pública de la ciudad de Vancouver para tratar los problemas relacionados con el consumo de drogas. ¿Cuáles son esos pilares?: Reducción de daños. Prevención. Tratamiento. Control.
Esta política se está extendiendo a otras ciudades de Canadá, tal es el caso de Toronto:
¿Es posible aplicar este modelo en otros países?
¿Cómo fue posible convertir estas cuatro propuestas en programas concretos que rigen hoy la política de salud en materia de drogas en Vancouver?
Para explicar el modelo de Vancouver y responder estas preguntas estará en nuestro país invitado por Intercambios (*) Donald MacPherson, Coordinador de Políticas de Drogas de la Ciudad de Vancouver, Canadá.

Los cuatro pilares de esta política son:
1) Reducción del daños: Reducir la extensión de las enfermedades infecciosas, prevenir las muertes por sobredosis, aumentar el contacto de los usuarios de sustancias con servicios médicos y programas de tratamiento, y reducir el consumo de de drogas en la calle.
2) Prevención: Ayudar a la población a entender en que consiste el abuso de las sustancias y los impactos negativos tanto para la salud como en el ámbito legal asociados al uso. Promover opciones sanas para reducir la probabilidad del abuso de sustancias. Esto incluye capacitación en temas relacionados con empleo, recreación y desarrollo económico a largo plazo.
3) Tratamiento: Brindar acceso individual a servicios de asistencia ante el abuso de sustancias. La ayuda incluye atención sin internación, asesoramiento realizado por pares, programas de metadona, ayuda en hogares y asistencia médica ambulatoria.
4) Control: Reconocer la necesidad de la paz, tranquilidad, orden público y seguridad en la ciudad enfocando las acciones contra el crimen organizado y los problemas relacionados con la venta de drogas, y mejorar la coordinación con los servicios de salud y otras agencias.

(*) La participación de Donald MacPherson es posible gracias al apoyo del Centro de Estudios Argentino/Canadienses de Buenos Aires y la Asociación Argentina de Estudios Canadienses.



 Proyecto de reforma del código penal

Entrevista al Dr. Daniel Erbetta, Presidente de la Asociación Argentina de Profesores de Derecho Penal y director del Departamento de Derecho Penal y Criminología de la Universidad Nacional de Rosario. Integrante de la Comisión para la Elaboración del Proyecto de Ley de Reforma y Actualización Integral del Código Penal.

¿Por qué cree necesario reformar el código penal?

Desde su sanción el código penal ha sido objeto, y también víctima, de numerosas reformas. En los últimos dos años el congreso se ocupó de modificarlo en más de veinticinco ocasiones. La mayoría de esas reformas fueron producto de la urgencia y la demagogia irresponsable. Como no podía ser de otro modo, la invocación a la seguridad de los ciudadanos justificó el desquicio de la parte general del código, la alteración de la jerarquía de los bienes jurídicos y la inversión del principio de proporcionalidad. Por efecto de esas reformas, la vida ya no es el bien más importante, tanto que un atentado a la propiedad sin lesiones pero con el concurso de un menor de edad y el uso de un arma de fuego tiene pena más elevada que un homicidio. Como si fuera poco, el impacto de esas reformas en el tema de la seguridad es inofensivo. Sólo un pensamiento primitivo puede creer que el aumento de penas y la irracionalidad son idóneos para reducir el delito y la inseguridad. También hay quiénes lo saben pero usan el derecho penal con fines demagógicos o por temor. Sin embargo, ninguna reforma ha introducido cuestiones de actualidad tendientes, por ejemplo, a una más adecuada protección de los derechos humanos, a una más adecuada sanción de la corrupción o de las graves afectaciones a intereses sociales y económicos.

¿En qué etapa del proceso están ahora?

El 15 de agosto finalizó el plazo de consulta pública, algo inusual en nuestro país, en tanto por tratarse de una reforma integral a un formidable instrumento como es el código penal se ha ampliado la discusión a todos los sectores. Se han recibido apoyos y críticas a cuestiones puntuales y también presentaciones que comparten los lineamientos generales y señalan objeciones concretas a cuestiones que pueden ser mejoradas en su regulación. Algo muy importante que nos permite una más completa y renovada revisión de lo hecho. Se trata de una propuesta cuali y cuantitativamente tan amplia que demanda obviamente un proceso de tiempo que asegure el más amplio debate. Se trata de algo que no tiene precedentes en la historia de la legislación punitiva y por ello el tiempo debe permitir consolidar las bases de un cambio necesario pero que demanda de otros instrumentos y propuestas.

En virtud de esta propuesta, ¿cómo cambiaría la ley de drogas?

El anteproyecto, consecuente con los lineamientos generales y los principios constitucionales, ha tratado de focalizar la intervención punitiva en los graves delitos vinculados a las drogas. De ese modo se concentra la previsión en las actividades ilícitas de producción, tráfico, comercio, etc.
Las regulaciones actuales, de pésima técnica y con un sinnúmero de tipos penales han demostrado una ineficacia absoluta, tanto que la mayoría de los perseguidos son consumidores, algunos transportistas y pequeños distribuidores. El anteproyecto considera que el problema de la adicción a las drogas prohibidas es un problema de salud pública y no de ley penal. Respetuosos de los principios constitucionales se desincrimina la tenencia para consumo personal.
En orden a las reglas valen aquí las consideraciones ya formuladas. Las reglas generales están en la parte general del código y no admiten excepciones. De ello deriva que al delito se lo persigue en el marco de la ley y de las normas constitucionales. El Estado no puede asociarse al delito para combatir el delito. Además de la ruptura ética que ello significa, el nivel de eficacia de los institutos de la ley de drogas ha sido nulo y sus consecuencias nefastas.



 4º Conferencia Nacional sobre políticas de Drogas



Temario

   • Contexto socio cultural del fenómeno de las drogas.
   • Políticas de control de drogas.
   • Tendencias actuales en el uso de drogas.
   • Jóvenes: ¿control o ciudadanía?.
   • La política de drogas de la ciudad de Vancouver, Canadá.
   • Las políticas de drogas de Europa.

Disertantes

• RICARDO ABDUCA. Antropólogo. Docente de Antropología Económica en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA.
• CRISTIAN ALARCÓN. Licenciado en Comunicación Social. Periodista de Pagina 12.
• SERGIO BALARDINI. Licenciado en Psicología. Especialista en el Programa de Estudios de Juventud de la FLACSO.
• NÉSTOR BORRI. Comunicador Social. Secretario Ejecutivo del Centro Nueva Tierra.
• ANA CLARA CAMAROTTI. Socióloga. Becaria de Doctorado de CONICET. Profesora de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.
• GIUSTO CATTANIA. Diputado en el Parlamento Europeo por Italia.
• MARIANO CIAFARDINI. Director Nacional de Política Criminal del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación. Docente de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UBA.
• HUGO COHEN. Médico Especialista en Psiquiatría. Asesor Subregional en Salud Mental para Sudamérica de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud.
• MARIO CORIOLANO. Titular de la Defensoría ante el Tribunal de Casación Penal de la Provincia de Buenos Aires. Docente de Derecho Penal I y Derecho Procesal I en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la UNLP.
• ALCIRA DAROQUI. Socióloga. Docente de Sociología del Sistema Penal en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA y en la Maestría de Criminología de la UNLZ.
• ENRIQUE FONT. Coordinador de la sección de criminología y política criminal del Centro de estudios e investigaciones en Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de la UNR.
• EMILIANO GALENDE. Médico Especialista en Psiquiatría. Coordinador del Doctorado Internacional en Salud Mental Comunitaria de la Universidad Nacional de Lanús y la Red MARISTAN.
• GINÉS GONZÁLEZ GARCÍA. Ministro de Salud de la Nación. Médico Sanitarista.
• LUCÍA GARIN DE TULA. Diputada Nacional. Presidenta de la Comisión de Prevención de Adicciones y Control del Narcotráfico de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación.
• PEDRO GABRIEL GODINHO DELGADO. Coordinador Nacional del Programa de Salud Mental del Ministerio de Salud de Brasil.
• MARTÍN HOPENHAYN. Master en Filosofía de la Universidad de París VIII. Investigador de la División de Desarrollo Social de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
• DONALD MAC PHERSON. Coordinador de Políticas de Drogas de la Ciudad de Vancouver, Canadá.
• HUGO MIGUEZ. Doctor en Psicología. Investigador del CONICET con sede en la Subsecretaría de Atención a las Adicciones de la Provincia de Buenos Aires.
• VICTORIA RANGUGNI. Licenciada en Trabajo Social y Magíster en Sistema Penal y Problemas Sociales. Investigadora de Intercambios Asociación Civil. Docente e investigadora de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.
• MILTON ROMANÍ GERNER. Secretario General de la Junta Nacional de Drogas de Uruguay.
• GRACIELA TOUZÉ. Presidenta de Intercambios Asociación Civil. Docente e Investigadora de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.
• MARÍA DEL CARMEN VERDÚ. Abogada. CORREPI (Coordinadora Contra la Represión Policial e institucional).

La participación de Donald MacPherson es posible gracias al apoyo del Centro de Estudios Argentino/Canadienses de Buenos Aires y la Asociación Argentina de Estudios Canadienses.

Comité Organizador

• ALBERTO CALABRESE. Director de la Maestría Interdisciplinaria en la Problemática del Uso Indebido de Drogas. Asesor del Fondo de Ayuda Toxicológica.
• HORACIO CATTANI. Juez de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal de Capital Federal. Profesor de la Facultad de Derecho de la UBA.
• PABLO CYMERMAN. Responsable del área de Docencia de Intercambios Asociación Civil. Docente e investigador de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.
• MARÍA FELICITAS ELÍAS. Directora de la Maestría en Políticas Sociales de la UBA.
• SILVIA FARAONE. Subsecretaria de Posgrado de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.
• MARÍA PÍA PAWLOWICZ. Investigadora de Intercambios Asociación Civil. Docente e investigadora de la Facultad de Psicología de la UBA.
• DIANA ROSSI. Coordinadora del área de Investigación de Intercambios Asociación Civil. Docente e investigadora de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.
• GRACIELA TOUZÉ. Presidenta de Intercambios Asociación Civil. Docente e investigadora de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.
• MERCEDES WEISSENBACHER. Investigadora Superior del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).

DECLARADA DE INTERÉS
POR LA HONORABLE CÁMARA DE SENADORES DE LA NACIÓN.
 
DECLARADA DE INTERÉS PARLAMENTARIO
POR LA HONORABLE CÁMARA DE DIPUTADOS DE LA NACIÓN.
 
DECLARADA DE INTERÉS LEGISLATIVO
POR LA LEGISLATURA DEL GOBIERNO
DE LA CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES.


Auspician
• MINISTERIO DE JUSTICIA Y DERECHOS HUMANOS DE LA NACIÓN.
• MINISTERIO DE SALUD DE LA NACIÓN.
• SECRETARIA DE DERECHOS HUMANOS. Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.
• INSTITUTO NACIONAL CONTRA LA DISCRIMINACIÓN, LA XENOFOBIA Y EL RACISMO (INADI). Ministerio del Interior.
• PROCURACIÓN GENERAL DE LA NACIÓN. Ministerio Público Fiscal.
• SUBSECRETARÍA DE SERVICIOS DE SALUD. Ministerio de Salud del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
• OFICINA DE LAS NACIONES UNIDAS CONTRA LA DROGA Y EL DELITO (ONUDD).
• PROGRAMA CONJUNTO DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE EL VIH/SIDA (ONUSIDA).
• ORGANIZACIÓN PANAMERICANA DE LA SALUD/ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD (OPS/OMS).
• FACULTAD DE PSICOLOGÍA DE LA UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES.
• FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES DE LA UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES.
• FEDERACIÓN DE ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES DE LA ARGENTINA PARA LA PREVENCIÓN Y EL TRATAMIENTO DE ABUSO DE DROGAS (FONGA).
• SOCIEDAD ARGENTINA DE SIDA (SAS).
• RED ARGENTINA DE REDUCCIÓN DE DAÑOS (REDARD).
• ASOCIACION INTERNACIONAL DE REDUCCIÓN DE DAÑOS (IHRA).
• RED LATINOAMERICANA DE REDUCCIÓN DE DAÑOS (RELARD).
• DRUG POLICY ALLIANCE.
• HARM REDUCTION COALITION (HRC).



 Dos resoluciones de la Comisión de Estupefacientes

Por Alejandro Corda (*)

En el último período de sesiones (49º) de la Comisión de Estupefacientes, realizado en la ciudad de Viena entre el 16 y el 25 de marzo de 2006, se discutieron dos proyectos de resolución que plantean temas relacionados con el rol de la sociedad civil en el debate sobre problemas relacionados con las drogas.

La primera es la Resolución 49/2 titulada "Reconocimiento de la aportación de la sociedad civil a las actividades mundiales dirigidas a hacer frente al problema de las drogas en el contexto de la presentación de informes sobre las metas y los objetivos para el año 2008 fijados por la Asamblea General en su vigésimo período extraordinario de sesiones".
En sus cinco puntos se reconoce el aporte de la sociedad civil, incluidas las organizaciones no gubernamentales, en relación con la reducción de la demanda de drogas. Se alienta a los estados a que examinen la posibilidad de celebrar consultas y colaborar con las organizaciones no gubernamentales para desarrollar y aplicar políticas y programas de reducción de la demanda; se anima a la sociedad civil y a las organizaciones no gubernamentales a que utilicen toda su capacidad para sensibilizar a la opinión pública sobre las consecuencias del uso indebido de drogas, y a que examinen los logros alcanzados e informen sobre sus progresos a los órganos gubernamentales nacionales respectivos, en el marco de la presentación de informes sobre las metas y los objetivos fijados para el 2008; y se exhorta a la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito a que siga colaborando con las restantes entidades de ese sistema, las organizaciones internacionales y las organizaciones no gubernamentales, a fin de facilitar la participación de representantes de organizaciones no gubernamentales en los preparativos del décimo aniversario del vigésimo período extraordinario de sesiones de la Asamblea General.
La segunda es la Resolución 49/4 titulada "Respuesta ante la prevalencia del VIH/SIDA y otras enfermedades de transmisión sanguínea entre los toxicómanos". En el primer punto de esa resolución se invita a los estados a examinar la realización de actividades de reducción de la demanda basadas en estudios e investigaciones que hayan demostrado eficacia y eficiencia en el tratamiento y la prevención del uso indebido de drogas; a que adopten políticas sanitarias que faciliten la prevención del uso indebido de drogas y el acceso de los usuarios a distintos métodos de prevención, tratamiento y atención relativos a la drogodependencia, el VIH/SIDA, las hepatitis y otras enfermedades de transmisión sanguínea; a que redoblen los esfuerzos para promover el acceso de los usuarios a la atención médica y social sin discriminación, y a cooperar con las organizaciones no gubernamentales pertinentes; y brinden acceso -bajo supervisión y en el marco de políticas nacionales- a los medicamentos, vacunas y otras medidas, en consonancia con los tratados de fiscalización de drogas, que hayan demostrado eficacia para reducir el riesgo de infección por el VIH/sida, las hepatitis y otras enfermedades de transmisión sanguínea, entre personas usuarias o no de drogas inyectables.

Estos proyectos de resolución, podrían reforzar otra serie de documentos existentes dentro del sistema de Naciones Unidas, en los que se señala la importancia de la sociedad civil -incluidas las ONGs- en la tarea de reducción de la demanda de drogas, y la preocupación respecto de la transmisión del VIH/sida entre usuarios de drogas.
Ambos proyectos de resolución fueron aprobados por la delegación argentina que asistió al período de sesiones; y el segundo fue patrocinado por nuestro país, a través de Chile como representante del Grupo de Países de América Latina y el Caribe (GRULAC). Esperamos que se vean reflejados en la política en materia de drogas en nuestro país, brindando a las ONGs el papel que la Comisión de Estupefacientes reconoce, sobre todo en relación a la evaluación que habrá de realizarse en el 2008, e intensificando las políticas respecto de poblaciones vulnerables como las de los usuarios de drogas inyectables.

(*) Abogado. Asesor de Intercambios



 AGENDA

II Foro Internacional de la Hoja de Coca: "Las Fronteras de la Coca".
Del 6 al 8 de octubre de 2006, Buenos Aires, Argentina.
http://www.comunidadtawantinsuyu.org/coca/

III Conferencia Internacional sobre Alcohol y Reducción de Daños.
Del 22 al 25 de octubre de 2006, Cape Town, Sudáfrica.
http://www.q4q.nl/alcohol4/home.htm

VI Conferencia Nacional de Reducción de Daños: "La Salud del Usuario de Drogas: lo Político y lo Personal". Del 9 al 12 de noviembre de 2006, Oakland, Estados Unidos.
http://www.harmreduction.org/6national/