Con el apoyo de la Fundación Open Society Institute, se ejecutó entre agosto de 2008 y julio de 2009, y apuntó a sostener y ampliar actividades que contribuyeran a consolidar políticas de drogas alternativas.

Uno de sus principales logros fue promover consensos entre actores gubernamentales y no gubernamentales respecto de la necesidad de revisar las políticas de drogas en el país.